De cómo el arte puede ayudarte a superar tu Hashimoto

van gogh

“El arte es una mentira que nos acerca a la verdad” Pablo Picasso

Esta mañana me desperté viendo un video de Jason Silva, mi filósofo moderno favorito. Admiro su elocuencia y la pasión que le imprime a sus palabras, además es venezolano como yo y le tengo un aprecio especial 🙂 En el video Jason disertaba acerca de esta frase de Picasso y disparó mi propia disertación interna.

Toda enfermedad es una prueba que comienza a nivel energético. Los principales centros de energía corporales se denominan chakras y en específico el quinto chakra, un vórtice de energía de color azul ubicado en la garganta, está asociado con la autoexpresión. Cuando está sano su dictamen sería: “Expreso quién soy”, “Expreso sin temor mi verdad”, “Vivo con integridad”.

La glándula asociada al quinto chakra es la tiroides de manera que un problema en ella implica un desbalance en este centro energético. ¿Quién soy realmente?, ¿Cuál es mi verdad?, ¿Por qué no estoy expresándome? Son preguntas importantes para quienes sufrimos de Hashimoto o cualquier otra enfermedad localizada en la garganta.

El arte nos acerca a la verdad, es una vía que nos permite expresar nuestra unicidad, eso que nos hace especiales, y además nos permite conectarnos con lo Divino. La Divinidad busca expresarse a través de nuestra única manera de ser y ésta es en definitiva nuestra verdad más importante.

El arte logra este acercamiento de dos maneras, desde la creación y desde la admiración:

– Cuando estás involucrado en una actividad artística tu ego cede el mando a lo Divino. Puedes notar que cuando te “conectas” haciendo arte tus pensamientos cesan, y esta actividad se vuelve una forma de meditación activa en la que te conviertes en un canal de la expresión Divina. Cuando cantas, interpretas un personaje, pintas, escribes un poema, adornas tu casa, dibujas, diseñas, cuando realizas cualquier actividad artística conectado con tu corazón y tu alma, descubres tu verdad, vuelves momentáneamente a la Fuente, esa que es toda belleza, dulzura, protección y provisión infinita.

– Cuando disfrutas y admiras una buena obra de arte ocurre lo mismo. Cuando ves una película y has estado totalmente sumergido en la trama tu ego se desvanece, por ese tiempo cesan tus pensamientos y te embarcas en un viaje que te permite reflexionar, verte en el espejo de algún personaje o simplemente relajarte y ser feliz que es otra manera de conectarse con lo Divino. Cuando observas un cuadro que te intriga y empiezas a pensar en lo que quiso decir el autor y cómo ese mensaje se relaciona contigo vas abriendo canales para tu propio conocimiento.

Mucho he leído sobre la importancia de activar el quinto chakra a través de la expresión oral, el canto, el murmullo, el uso de las cuerdas vocales. Esto te será más o menos difícil dependiendo de cuan acostumbrado estás a permanecer callado. Te recomiendo que si lo ves difícil busques inicialmente otras vías de expresión, tales como la forma única en que te vistes, los accesorios que usas, como escribes, cocinas, te peinas, en realidad las posibilidades de expresar tu verdad son infinitas. Poco a poco tu quinto chakra se irá reactivando y te será posible expresarte más fácilmente a través de la voz.

El arte también nos permite vivenciar el éxtasis de la comunión con lo Divino, cuando escucho música y se me pone la piel de gallina y mis ojos se llenan de lágrimas sé que estoy más cerca de El Paraíso y me siento feliz de estar viva. “Lloramos al ver una película no porque lo que vemos es triste sino porque es más hermoso de lo que esperábamos”, en ese momento nos conectamos con algo innombrable y omnipresente que nos eriza y emociona. Esto lo explica muy bien Jason Silva en este video, está en inglés pero siento que su esencia es tan auténtica que aún si no entiendes el inglés comprenderás su mensaje.

Anuncios

Hipotiroidismo Hashimoto, ¿por qué no escuchamos hablar de él?

thyroid awareness ribbonSobre esta enfermedad escuché sólo una vez antes de que me confirmaran mi diagnóstico y confieso que me sonó raro: “Hashimoto y ¿con qué se come eso?”

Una vez diagnosticada empecé a buscar toda la información disponible. Revisando las estadísticas de la American Thyroid Association quedé realmente sorprendida:

–          Hashimoto afecta al 10% de la población de Estados Unidos – ¡Estamos hablando de poco más de 32 millones de personas sólo en ese país!

–          90% de los casos de hipotiroidismo son en realidad hipotiroidismo Hashimoto – ¿Cómo es que no había escuchado hablar de Hashimoto por más de 40 años? Hipotiroidismo sí, ¡pero Hashimoto jamás!

–          1 de cada 8 mujeres sufren o sufrirán de Hashimoto a lo largo de su vida – Mi mamá fue operada de la tiroides, mi cuñada sufrió de la tiroides, mi prima, varias amigas. ¿Cómo he podido ser tan insensible ante tanto sufrimiento? ¿Qué extraña energía tiene esta silente enfermedad que logra de hecho silenciarnos?

–          Se estima que 60% de la población que tiene Hashimoto aún no lo sabe – Ciertamente los síntomas son muy confusos y varían de persona a persona. Depresión, fatiga, dolores, visión borrosa, aumento de peso, todos ellos te pueden llevar a ver varios especialistas hasta dar con la verdad si es que tienes esa suerte.

–          La proporción de mujeres versus hombres que sufren Hashimoto es de 10 a 1 – Los cambios hormonales están considerados entre sus principales causas, pero ¿qué hace que más mujeres la sufran? Porque callamos, sufrimos y nos mortificamos más, ¿quizás?

–          50% de las personas que padecen de Hashimoto desarrollarán otra enfermedad autoinmune en 5 a 7 años – La razón es que el tratamiento alopático común no trata la causa de la enfermedad sólo sus síntomas.

El hipotiroidismo Hashimoto no es una enfermedad de la tiroides per se, es una enfermedad autoinmune, por lo tanto jamás podrá curarse si el tratamiento sólo consiste en el reemplazo hormonal.  Este reemplazo es necesario en aquellos casos en que la tiroides está dejando de funcionar, pero debe ser complementado, el protocolo de curación debe ir más allá.

Si tienes Hashimoto tu sistema inmunitario ha marcado la tiroides como un cuerpo extraño que debe ser atacado, esta es la razón por la que la tiroides poco a poco va perdiendo sus funciones. Ahora bien, está científicamente demostrado que las enfermedades autoinmunes tienen su causa en el síndrome de intestino permeable, de manera que si reparamos el intestino y calmamos el sistema inmunitario empezaremos a curar. Ese es mi caso y el de cientos de personas que han decidido afrontar su curación desde un punto de vista holístico.

Hay un basamento científico comprobado sobre esto último, ¿cuál es la razón por la que la mayoría de los médicos alopáticos han quedado estancados en el tratamiento de esta enfermedad? Sé que hay muchas personas honestas tanto en el campo de la medicina como trabajando en la industria farmacéutica, pero mi conclusión es que a estas grandes empresas simplemente no les conviene que las personas se curen de Hashimoto. El flujo de caja de un tratamiento de por vida (reemplazo hormonal) versus un tratamiento de algunos meses (dieta, pro bióticos, hierbas medicinales y otras terapias complementarias) simplemente es demasiado tentador como para apoyar la segunda vía. Adicionalmente, la mayoría de las empresas aseguradoras sólo cubren los tratamientos tradicionales haciendo más cuesta arriba para los pacientes buscar alternativas.

Queda en nuestras manos, es nuestra responsabilidad buscar las respuestas y curarnos. Tu curación implica que te involucres en ella pero sobre todo que creas que es posible. Yo estoy comprometida a compartir todo lo que he aprendido, pero debemos multiplicarnos, hace falta que esta información de esperanza llegue a muchas personas ¿Me ayudas a crear conciencia sobre esta enfermedad? Hablemos de ella, démonos mucho apoyo. Creemos una red en la que amigos, familiares y médicos estén conscientes de los síntomas de Hashimoto y que podamos conseguir mucha ayuda al transitar nuestro camino para la curación, no es fácil pero juntos podemos hacerlo.

“En la calle codo a codo somos mucho más que dos” (Extracto del poema Te Quiero de Mario Benedetti)

Hashimoto mi mejor maestro

maestro discipulo

No escribo en este blog desde septiembre del año pasado, he estado debatiéndome respecto al rumbo que debería darle a mis escritos y cuál sería la mejor manera de compartir mi experiencia durante este tiempo, que aun siendo inicialmente dolorosa me ha permitido reflexionar y finalmente encontrarme, entenderme para poder compartir lo mejor de mí.

Cuando comencé a escribir este blog ya tenía varios meses siguiendo la dieta Paleo y esto me permitió mejorar en varios aspectos de mi salud: el peso, la depresión, el cutis, entre otros. A pesar de saber que avanzaba en mi recuperación sentía que necesitaba algo más, quería volver a mi peso ideal rápidamente y no tener la sensación de pérdida de energía cada vez que comía, además de sentir ocasionalmente dolores de cabeza, en las articulaciones y en las plantas de los pies, visión borrosa y esa sensación neblinosa en la mente que no permite conseguir las palabras adecuadas ni concentrarte eficientemente. Todos estos síntomas terminaron impactando también en mi seguridad y autoestima.

Decidí experimentar con la dieta cetogénica por poco más de dos meses. Sí bajé de peso, pero nuevos síntomas arremetieron: pérdida de cabello, piel reseca, uñas quebradizas, palpitaciones… La dieta cetogénica es excelente y de hecho la recomiendo, pero yo no podía seguirla debido a mi condición.

Finalmente en diciembre decidí ir a un médico endocrino que me dio un diagnóstico pronto y veraz: “tienes Hipotiroidismo Hashimoto”. Ok, ¿me puede explicar lo que significa? Pregunté. “Tienes una enfermedad autoinmune en la que tu cuerpo está destruyendo la glándula tiroides y no hay mucho qué hacer, la seguirá destruyendo y tendrás que tomar hormonas de por vida…”

Aparte de tener Hashimoto también se me diagnosticó resistencia a la insulina (de allí los bajones de energía luego de comer) y un soplo en el corazón.

Soy fiel creyente en que tenemos una capacidad innata e infinita para la curación, nuestro cuerpo, mente y espíritu están diseñados para estar sanos y así podamos producir en nuestras vidas lo necesario para cumplir nuestra misión, cualquiera que esta sea. Agradecí mucho al médico que me atendió por su diagnóstico pero decidí no creerle respecto a que “no había mucho qué hacer”.

Toda enfermedad es un maestro -¿o maestra quizás? ;)- que llega a nuestras vidas en el momento preciso para enseñarnos, nos permite si lo buscamos entrar en un estado de reflexión que puede conllevar a encontrar el rumbo perdido, a aprender de nuestros errores y a resurgir con nuevos bríos de nuestras cenizas.

Mucho leí y reflexioné, y para hacerles el cuento corto les digo que hoy en día un año después de mi diagnóstico no tengo síntomas, mi tiroides se ha reconstruido y funciona perfectamente. Comprobado por exámenes de sangre mis anticuerpos (esos que se crean para atacar a la tiroides porque la consideran un cuerpo extraño) han bajado sustancialmente, no tengo resistencia a la insulina y mi corazón ya no brinca sin que lo espere. Puedo pensar claramente, no tengo dolores ni sufro de depresión.

La fórmula que usé se resume en atender las necesidades de mis cuerpos físico, mental, emocional y espiritual. El físico a través de una dieta personalizada muy parecida a la dieta autoinmune pero eliminando los principales alérgenos por un año e incluyendo un sistema de rotación de alimentos. Esto complementado con una terapia de hierbas chinas y medicina homeopática.

Con respecto a la mente cada día me concentro en mantener pensamientos positivos, no juzgar a nadie pero sobre todo a mí misma. Ver la Divinidad en cada persona que conozco y enfocarme en sus virtudes. No juzgar es de lo más difícil que hay, sigo trabajando en esto…

La parte emocional perdonando mis errores del pasado y los de otros, viviendo el presente y agradeciendo cada día por todo, por lo grande, por lo pequeño, por lo que está dado y ni siquiera pensamos conscientemente como poder pensar, caminar, respirar, cantar, la hermosura de una flor, la alegría de mis hijos, el cobijo, el alimento… Y así en ese estado de éxtasis continuo se han manifestado en mi vida excelentes oportunidades para crecer y compartir. El agradecimiento se encuentra entre las vibraciones de más alta frecuencia, al igual que el amor, permitiendo atraer a la vida las personas y situaciones que vibran al mismo nivel.

Pienso que la labor más profunda que realicé durante mis reflexiones fue en el plano espiritual: ¿Qué me está queriendo decir esta enfermedad? ¿Por qué mi cuerpo ha decidido atacar la glándula asociada con el quinto chakra, el poder de la comunicación?  ¿Qué verdad estoy dejando de expresar? Ciertamente fue una constante en mi vida callar, no expresar mis pensamientos y sentimientos, pero sobre todo negar mi naturaleza, no dedicarme a las actividades en las que encuentro mi estado de flujo y me hacen profundamente feliz. Siempre las consideré complementarias, hobbies que no me permitirían lograr estabilidad económica.

Pero Hashimoto ha sido hasta ahora mi mejor maestro espiritual, después de reflexionar me senté y escribí lo que me hace feliz: cantar, hacer nuevas relaciones, trabajar y compartir con niños, crear nuevos productos y negocios, estudiar sobre medicina energética y ayudar a los demás. Decidí que el año 2015 lo dedicaría a manifestar la verdad de mi ser en todas las actividades que realizara y el resultado ha sido realmente hermoso:

  • Conseguí el título de Licenciada en Música mención Canto Lírico a través de la prestigiosa Trinity College of London obteniendo así un merecido reconocimiento de tantos años de estudio de este “hobby” que tanto me apasiona.
  • Creé el grupo vocal Vox Livens formado por profesionales de la voz con el que hemos hecho bellísimos conciertos y hemos ganado una competencia internacional. Vox Livens video ganador WAC Contest 2015

zaIMG_8588

  • Me propusieron crear un coro de niños y estuve a punto de no hacerlo por no considerar que poseía las herramientas adecuadas, sin embargo mi maestro interno me impulsó a tomar esta oportunidad y debo decir que ha sido de las experiencias más satisfactorias del año, simplemente adoro trabajar con los niños y ayudarlos a expresarse a través de la música 🙂

12341442_10153505236132599_3823876485306362351_n

  • En este año también he recibido la bendición de acoger hermosas amistades en mi vida, personas que me ayudan y me enseñan y me llenan profundamente de alegría. También se siguen abriendo las puertas ante nuevas posibilidades de relaciones de negocios a través de contactos para realizar conciertos, clases de música, grabaciones, etc.
  • Sigo estudiando sobre medicina energética: cristales, musicoterapia, mantras, aromaterapia y Reiki, aplicarlas a mi vida realmente ha ayudado en mi proceso de recuperación. Y pretendo compartir en detalle todo lo que he aprendido para ayudar a los demás.

Agradezco profundamente la oportunidad que me ha dado “mi maestro Hashimoto” de tomar las riendas de mi vida y por fin reconocer que soy una artista, sin importar haberme graduado de ingeniería y perseguir durante tanto tiempo realizaciones en el plano profesional no enteramente artístico. A los 45 años decidí cambiar de carrera y estoy feliz de haberlo hecho, en tan solo un año las satisfacciones han sido infinitas.

Seguiré compartiendo mi experiencia en detalle porque siento que es importante llevar un mensaje de esperanza a los millones de mujeres que son diagnosticadas con esta enfermedad. Tú puedes curarte de cualquier enfermedad autoinmune, si lo crees ya tienes gran parte del camino ganado.